lunes, 18 de junio de 2012

Como te digo una cosa te digo otra


En estos días  en que el invierno es cómplice de mi locura...
Siento que voy a morir.
El dia gris con escasos matices  de luz; acompaña humedeciendo y helando mis ideas.
Mi cuerpo se mueve autómata en actividades que no requieren funcionamientos  complejos.

Hago como si... como si los matices de luz inundaran de claridad el mundo y tiendo la ropa a un sol que no esta.
Y es que otra vez, siento que voy a morir.
No solo mi cuerpo y mi voz sino también mi espíritu que parece asquearse de tanta buenaventura.

Hace ya un tiempo vengo actuando la felicidad,  se acercan transeúntes como hormigas a la miel atraídas por el olor a alegría.
Pero yo siento que voy a morir.

No siento el gusto del té de guaco y miel en mi boca, mis oídos no escuchan mas que la enemiga voz de mi cerebro y mis ojos;
Mis ojos mas chinos que nunca hinchados y enrojecidos no ven mas que una pantalla estática.

Me voy a morir.
Tengo el cuerpo adormecido, ni tiembla ni palpita, rasga el suelo, chorreando fluidos y alardeando alegría.

Ayer supe que podía cambiar algo del mundo con la alegría y el arte. Hoy me cague en mi ego, hice como que nunca supe nada.

Entonces hoy me estoy muriendo.


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